
Si buscas en foros, la duda que más se repite es sencilla: ¿por dónde va el circuito de la aerotermia y el agua caliente? En Álava esto sorprende especialmente porque muchas viviendas nunca usaron electricidad para calefactar. Al pedir presupuesto, la parte eléctrica es la que más descoloca a quien viene de gasóleo o gas.
En Vitoria-Gasteiz, los pisos de Zaramaga o El Pilar con calefacción central tienen cuadros pensados solo para electrodomésticos, sin potencia ni espacio para una unidad interior. Instalar aquí implica negociar con la comunidad o independizar el circuito. Mientras, en las casas de labranza de la Llanada, donde el depósito estaba en la bajera, el cambio obliga a revisar desde cero la línea desde el cuadro hasta el módulo hidráulico.
Una línea propia desde el cuadro para la bomba de calor
La bomba de calor necesita su propia línea desde el cuadro eléctrico, con magnetotérmico y diferencial independientes. No vale con enchufarla a un circuito compartido ni colgarla de la instalación existente para otros electrodomésticos. La sección del cable debe ajustarse exactamente a la potencia que indica el fabricante del equipo, algo que las empresas instaladoras verifican antes de empezar los trabajos.
El módulo interior y el depósito pueden requerir alimentaciones separadas según el modelo elegido. En pisos de Vitoria-Gasteiz que antes dependían de la calefacción central, el cuadro suele estar dimensionado solo para la cocina y aparatos básicos, por lo que es probable que haya que subir la potencia contratada o pasar a trifásica en viviendas grandes. Si se modifica la instalación eléctrica, la empresa emite el correspondiente certificado de instalación eléctrica para dejar todo legalizado conforme a la normativa vigente.
La resistencia de apoyo y el pico de consumo en las heladas
En la Llanada Alavesa, los inviernos largos y las heladas frecuentes ponen a prueba cualquier sistema de aerotermia. Muchos equipos cuentan con una resistencia eléctrica que se activa cuando el aire exterior es muy frío o durante el ciclo higiénico del agua caliente para eliminar legionela. El problema surge porque esos momentos coinciden con el uso intensivo de electrodomésticos como horno, lavadora o cocina, disparando el pico de consumo justo cuando más electricidad necesitas.
Para evitar sustos en la factura o saltos de potencia, conviene revisar bien el dimensionado antes de contratar. La empresa instaladora debe calcular la carga real para que la resistencia intervenga lo mínimo posible, priorizando siempre el rendimiento de la bomba de calor. En viviendas aisladas de pueblos cercanos a Agurain o Alegría-Dulantzi, donde hace más frío, ajustar la curva de calefacción ayuda a mantener el equipo trabajando sin depender tanto de ese apoyo eléctrico.
Monofásica o trifásica en una casa de pueblo alavesa
En las casas de labranza de piedra que salpican la Llanada Alavesa o en los caseríos de Ayala, el tamaño del equipo suele marcar la diferencia. Estos inmuebles, a menudo con zaguán y cuadra, demandan potencias elevadas para calentar espacios amplios durante los inviernos largos y fríos. Es habitual que un aparato grande necesite suministro trifásico para no sobrecargar la línea eléctrica. Antes de decidir nada, conviene mirar el cuadro: muchas instalaciones eléctricas son antiguas y pueden requerir una renovación completa para soportar la demanda de la nueva bomba de calor.
No es algo que se pueda improvisar ni estimar desde lejos. La empresa instaladora debe visitar la vivienda para comprobar tanto el estado real de la instalación como la potencia exacta que pide el equipo elegido. Solo después de ver los cables, el diferencial y el espacio disponible podrá decir si basta con la conexión monofásica actual o si toca cambiarla. En ese caso, también emitirá el certificado de instalación eléctrica, documento imprescindible para legalizar la obra ante el Ayuntamiento.
El piso de Vitoria-Gasteiz que se calentaba con la caldera del edificio
En los bloques de Vitoria-Gasteiz construidos en los sesenta y setenta, como Zaramaga o El Pilar, la calefacción central dejaba una herencia eléctrica peculiar. Tu piso nunca tuvo que calentar radiadores, así que el cuadro y la potencia contratada se dimensionaron únicamente para la cocina y los electrodomésticos habituales. Al cambiar a aerotermia individual, ese esquema antiguo se queda corto. La unidad interior consume electricidad constantemente, y si además entra la resistencia de apoyo en las noches frías de helada típicas de la Llanada, el interruptor salta sin remedio.
Antes de firmar cualquier presupuesto, conviene revisar la derivación individual desde el contador. Las empresas instaladoras deben calcular si hace falta subir la potencia o incluso pasar de monofásica a trifásica para soportar el equipo. Es la partida que más se olvida en las estimaciones rápidas porque no es visible: nadie ve los cables nuevos dentro del muro. Si la instalación eléctrica se modifica, será necesario emitir el boletín correspondiente. Prevé este ajuste eléctrico junto con la legalización térmica según el RITE, evitando sorpresas cuando el invierno apriete de verdad.
Boletín eléctrico y legalización de la aerotermia
Cuando toca tocar la línea eléctrica, la empresa instaladora se encarga de emitir el certificado que valida la conexión. En una vivienda de Vitoria-Gasteiz con calefacción central antigua, el cuadro suele estar dimensionado solo para electrodomésticos, así que cambiar a aerotermia implica ajustar potencias o incluso pasar a trifásica si el equipo lo requiere. Ese boletín eléctrico es obligatorio siempre que se modifique la instalación y sirve para demostrar que todo cumple la normativa vigente.
Por su parte, la legalización térmica sigue los pasos del RITE. Necesitas la firma de una empresa habilitada para cerrar el expediente administrativo. No es un mero trámite burocrático: esa documentación técnica completa, junto al proyecto, es lo que activa la garantía del fabricante desde el primer día. Además, sin esos papeles en orden, será imposible justificar ante Hacienda Foral de Álava cualquier deducción por mejora energética que te corresponda aplicar en tu declaración.
Partidas eléctricas que pedir por escrito en un presupuesto de aerotermia
Al revisar las ofertas, fijaos en que el apartado eléctrico aparezca desglosado y no metido dentro de un global. Pedid por escrito la línea dedicada desde el cuadro hasta la unidad interior, con su magnetotérmico, diferencial y cable acorde a la potencia real del fabricante. También debe figurar la adaptación o cambio del cuadro si es necesario, así como la subida de potencia contratada o el paso a trifásica en casas grandes donde la resistencia de apoyo dispara el consumo justo cuando más se necesita.
No os quedéis solo con el precio final: comparad esas partidas concretas entre distintas empresas instaladoras de Álava. Ahí suele estar la diferencia real de coste, especialmente si hay que legalizar la obra eléctrica con boletín o firmar el proyecto según el RITE. En Vitoria-Gasteiz, donde muchos pisos pasan de calefacción central a individual, este detalle pesa tanto como la propia bomba de calor.